sábado, 20 de diciembre de 2014

Happiness.

Aunque no todo esté bien en esta vida y ésta se dedique a recordarnos que no es de color rosa, siempre hay pequeños detalles que merecen la pena. La sonrisa de un niño, un beso robado en un semáforo, una simple caricia en el momento adecuado...

En estas fechas es cuando me doy cuenta de que no todo es tan malo. Sí, quizá la navidad se haya convertido en algo demasiado comercial, pero ¿y qué? El espíritu navideño inunda las calles y contagia a sus transeúntes. ¿No es eso lo que de verdad importa? La felicidad de la gente parece ir en aumento conforme la Navidad se acerca.

Incluso la mía.

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